Es una infección producida por el virus Coxsackie tipo A.
Existe un pródromo de fiebre y malestar general.
Las lesiones clínicas afectan la mucosa oral, especialmente
la orofaríngea, y la piel de las manos, los pies y la región glútea.
Consisten en pequeñas lesiones vesiculares
que se distribuyen a lo largo de los pliegues cutáneos.
Curan espontáneamente sin dejar cicatriz en el lapso
de 2 semanas.